
Abogado Litigación y Arbitraje
Conocimientos y experiencia para la mejor defensa de los derechos de empresas y particulares en multitud de materias y sectores, garantizando un análisis exhaustivo y habilidades prácticas ante jueces y árbitros.
Me avalan más de 20 años de experiencia en la defensa y dirección letrada de procesos judiciales en relación con contiendas de carácter civil y mercantil sobre muy diversas materias, así como en procedimientos de arbitraje ante distintas Cortes o instituciones arbitrales.
Aunque se puede decir lo mismo en todas las áreas jurídicas, la palabra experiencia tiene en el ámbito procesal un significado más importante y acusado que, por ejemplo, en la mera asesoría legal. Sólo a través de los años y de una actuación continuada ante los órganos judiciales se adquieren el conocimiento y la sapiencia para actuar y desenvolverse adecuadamente ante jueces, magistrados o árbitros, para prestar el mejor servicio posible en la defensa de los intereses del cliente.
En la sección de «casos de éxito» se incluye una mera muestra del grado de consecución de resultados positivos derivados de mi quehacer profesional en este concreto sector de la práctica jurídica.

Conflictos entre socios
Las relaciones entre los socios de una compañía generan multitud de tensiones y disputas, principalmente en aquellos casos en que un grupo de control o mayoritario trata de imponer su criterio a los socios minoritarios.
De igual forma, cuando media la existencia de un pacto o acuerdo de socios, al margen de los Estatutos sociales, las discrepancias en cuanto a la interpretación de las cláusulas del acuerdo, o directamente los supuestos de incumplimiento de éstas, derivan en demandas judiciales o arbitrales.
Precisamente, los mecanismos de solución arbitral de disputas son muy frecuentes en el articulado de los pactos de socios, siendo necesario un profundo conocimiento y experiencia en la tramitación de este tipo de procedimientos.

Impugnación de acuerdos sociales
Cuando un acuerdo de la Junta General (o del Consejo de Administración) de una sociedad es contrario a la Ley, a los Estatutos o lesiona el interés social, cabe impugnarlo para obtener su anulación.
Las causas por las que un acuerdo de la Junta General o del Consejo puede ser nulo son múltiples (defectos de convocatoria, infracción de derecho de información, falta de presupuestos legales, etc.), de forma que hay que estar al caso particular.
A efectos del éxito de la acción de impugnación, tan importante es el defecto o vicio del acuerdo en sí, como el hecho de que el socio o el consejero que impugna el acuerdo, durante la celebración de la reunión, haya actuado correctamente, dejando constancia expresa de su oposición al acuerdo adoptado.
Finalmente, hay que asegurarse de la efectividad de la futura sentencia de nulidad, a través de una correcta redacción del suplico, así como solicitando la anotación preventiva de la demanda de impugnación.

Disolución judicial de sociedades
La disolución judicial de una sociedad de capital parte de la concurrencia de una causa legal de disolución de las previstas en el artículo 363 de la Ley de Sociedades de Capital (LSC), y requiere la tramitación de un expediente de jurisdicción voluntaria, que se se tramita ante la Sección Mercantil del Tribunal de Instancia de la provincia correspondiente al domicilio de la sociedad.
Debe tenerse en cuenta, no obstante, que el procedimiento judicial se agota con la sentencia de disolución y el nombramiento del liquidador por el Juez, de forma que todo el proceso de liquidación se desarrolla al margen del órgano judicial y con arreglo, exclusivamente, de la normativa mercantil prevista en la LSC.
Terminada la liquidación, debe someterse a los socios la aprobación de un balance final de liquidación; si ese acuerdo no se impugna, el proceso termina con el otorgamiento por el liquidador de la escritura de extinción de la sociedad y la cancelación de los asientos registrales.

División judicial de herencias
La división judicial de una herencia puede tener lugar, bien porque un heredero no quiere permanecer en la situación de indivisión, bien en caso de conflicto entre los herederos sobre el modo de repartir los bienes, y requiere que la partición no haya sido realizada por el propio testador en el testamento o no se haya designado un contador-partidor.
Suelen ser procesos largos, que se inician, tras la presentación de la demanda y la contestación, con una comparecencia cuyo objeto es la formación del inventario de bienes.
Le sigue una Junta a la que son citados los herederos, los legatarios de parte alícuota y, en su caso, el cónyuge sobreviviente (debe tenerse en cuenta la posible necesidad previa de liquidar el régimen matrimonial existente), para la designación de un contador-partidor que se encargará de realizar las operaciones divisorias, y un perito que avalúe los bienes de la herencia.
Si no se formula oposición a las operaciones divisorias, el procedimiento termina con un Decreto del Letrado de la Administración de Justicia que aprueba tales operaciones, procediendo a su protocolización y la entrega de los bienes a los herederos y legatarios.

Propiedad horizontal (procesos)
Las relaciones de vecindad son fuente de múltiples conflictos, de origen o naturaleza muy heterogéneos.
Los más frecuentes son los que tienen su origen en el impago de cantidades a la comunidad, los que derivan de la realización de actividades insalubres o incómodas que perjudican la paz y tranquilidad de los vecinos, y la impugnación de acuerdos adoptados por la Junta de Propietarios.
Para los supuestos de impagos, la LPH regula el proceso monitorio especial, que puede entablar la comunidad contra el propietario moroso.
Por su parte, la impugnación de acuerdos adoptados por la Junta de Propietarios procede en los casos de acuerdos que sean contrarios a la Ley o a los Estatutos, o gravemente lesivos para la comunidad en beneficio de uno o varios vecinos, o cuando causan un grave daño para un propietario que no tenga el deber de soportarlo o, finalmente, cuando se ha adoptado con abuso de derecho.
El legitimado para ejercitar la acción debe estar al corriente en el pago de los gastos a la comunidad.

Procesos arrendaticios
La falta de pago de la renta es el principal quebradero de cabeza de los propietarios de bienes inmuebles urbanos que han alquilado su vivienda o local, y hay que saber cómo proceder ante las situaciones de impago.
La Ley de Arrendamientos Urbanos prevé el impago de la renta como uno de los supuestos en los que el arrendador puede dar por resuelto el contrato de pleno derecho. Lo anterior significa que, para resolver el contrato, no hay que ejercitar ninguna acción judicial, sino que el propietario puede resolver el contrato con una mera comunicación dirigida al arrendatario.
Ahora bien, dado que el alquiler lleva aparejada la posesión del inmueble para el arrendatario, si el inquilino no está conforme con la resolución o, directamente, resiste la salida de la vivienda o local, el propietario no puede intentar recuperar la posesión a la fuerza, sino que para ello deberá acudir a los tribunales ejercitando una acción de desahucio, cuyo objeto es recobrar la posesión del inmueble, pudiendo acumular a esta acción la reclamación de las cantidades dejadas de percibir del inquilino.
El inquilino puede evitar el desahucio (enervar) mediante el pago de lo que debe al propietario; precisamente para evitar esa enervación, o que el inquilino pueda eludir el desahucio de manera repetida, la Ley habilita un mecanismo que consiste en un requerimiento fehaciente dirigido al arrendatario para que pague, y que debe realizarse dentro del mes siguiente al impago.
En tales casos, si el inquilino paga ya no podré enervar el desahucio en una segunda ocasión; y si no lo hace antes de la presentación de la demanda, ya no podrá hacerlo durante el procedimiento judicial.
Si es propietario, conviene que se asesore legalmente para conseguir recuperar su posesión de manera legal y rápida.
Principales áreas de actuación en el ámbito procesal
Conflictos entre socios
Impugnación de acuerdos sociales
Responsabilidad de administradores
Competencia desleal
Disolución judicial de sociedades
Juicios cambiarios
Reclamaciones de cantidad
Incumplimientos de contratos, acuerdos de socios o accionistas
Indemnización de daños y perjuicios
Vicios constructivos
Procesos relacionados con la Ley de Propiedad Horizontal
Ejecuciones hipotecarias
División judicial de herencias
Acción de división de cosa común (disolución de condominio)
Acciones declarativas de dominio, accesión, acción reinvindicatoria
Procesos arrendaticios (desahucios)





